Revista El Silencio [Sección Noticias, Columna Agenda Educativa]
La siguiente información es la visión de un activista de la huelga en la UNAM. Se mandó desde el DF para los lectores de El Silencio.
Huelga en la UNAM: nuevos retos y nuevas tareas
Ricardo Pérez (con información de César Sánchez)*
La rectoría, con toda la fuerza del estado
Furibundo fue el ataque de Zedillo en contra de los estudiantes universitarios en huelga el día 25 de junio. Toda la fuerza del estado contra «paristas» y en beneficio de «los universitarios» fue lo que planteó entre líneas. Sus medios de comunicación (los mismos que no se cansan de autoalabar su propia vocación de apertura y democracia), enjugando sus comisuras, tomaron las palabras del presidente como la señal de la madre de todas las batallas, exigen ahora un festín de sangre; es hora de terminar con los huelguistas de la UNAM. Se cierran las pinzas sobre el movimiento estudiantil; a la tenaza permanente de la propaganda y la represión encubierta, se le agrega ahora el resto de la fuerza del estado...
Ultraje
La represión contra los huelguista ha sido abierta: el asesinato de una estudiante del
CCH Oriente; el secuestro y la tortura en contra de varios estudiantes de bachillerato;
las agresiones nocturnas y cotidianas de funcionarios menores en estado de ebriedad en el
campus universitario; la violación de una estudiante de 16 años, del CCH Oriente; las
acusaciones judiciales en contra de varios estudiantes huelguistas; el espionaje con
equipo millonario (p. e., el circuito cerrado en Cd. Universitaria, valuado en millón y
medio de pesos); el hostigamiento telefónico a estudiantes; y el fortalecimiento de los
«moderados» (ayudados por los partidos políticos) y el ataque sistemático contra los
«ultras». «Los personeros del estado saben muy bien que todo lo que no es coptable o
coyotable, es ultra», Luis Javier Garrido.
¿Por qué sigue la huelga?
Barnés hizo que el Consejo Universitario aprobara una modificación al Reglamento General
de Pagos: que las cuotas de inscripción solo sean voluntarias; que se aumente al
calendario escolar veinte días de actividades; y ofrece una «amnistía» para los
huelguistas.
El rector, condicionado por su estrecha visión de servicio a la campaña presidencial de Labastida, hizo aprobar medidas total y completamente ajenas al pliego petitorio del CGH. El Reglamento General de Pagos no sólo incluye pago por inscripciones, sino toda un aumento de tarifas que hacen del servicio educativo en la UNAM una mercancía de lujo y no una actividad esencial para el pueblo. En pocas palabras, nada hizo Barnés por contribuir a la solución del conflicto, simplemente reafirmó su postura de intransigencia en privatizar la UNAM.
El CGH, ante una nueva fase de lucha
Así las cosas, el CGH afronta una nueva fase en la lucha por preservar el servicio
educativo superior. Los miles de estudiantes que sostienen la huelga en la UNAM muestran
claridad en la visión de sus tareas. No sólo no se mengua la actividad dentro de la
Universidad, sino que se mantiene una constante campaña de brigadeo en mercados, centros
de trabajo, plazas, en el metro, para informar al pueblo acerca de las sucias maniobras de
la burocracia universitaria y para contrarrestar el interminable vocifero de periodistas y
pseudoperiodistas que se limitan a leer boletines elaborados en la Secretaría de
Gobernación y en las oficinas de campaña de Labastida.
Solidaridad
El día 23, en acto multitudinario que abarcó aproximadamente tres cuartas partes del
Estadio Olímpico de C. U., se constituyó el Frente Universitario en Defensa de la
Educación Pública y Gratuita, que aglutina a estudiantes, padres de familia, sindicatos
y organizaciones sociales en la batalla contra la práctica comerciante del gobierno
neoliberal en materia educativa.
No es hora de permitir que el nivel de vida del pueblo trabajador siga sucumbiendo ante
los marchantes neoliberales. Es hora de sumar más y más fuerzas por ganar esta batalla.
* El autor y el colaborador son estudiantes del
Programa de Maestría en Economía de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad
de Economía de la UNAM
NOTA: Escrito resumido
¿Aumenta el gasto social? El caso de la educación.
Dentro del Presupuesto de Egresos que el Ejecutivo Federal propuso, estaba la reducción severa de los recursos para la educación, particularmente para el nivel superior. Al aprobar el Congreso el presupuesto, el monto asignado fue inclusive inferior al propuesto por el Ejecutivo (210.9 millones), quedando en 181 mil 300 millones de pesos.
De cualquier forma el monto total del presupuesto
educativo federal
aprobado para 1999 es mayor 1.85 por ciento respecto al año anterior, pero el gasto
federal en educación por habitante, que en 1994 era de 674 pesos, ha sido menor en todos
los años siguientes en términos reales. Todavía en 1998 resultó de 663 pesos, o sea
1.6 por ciento menor al de 1994. El gasto por alumno matriculado en la enseñanza
pública, que fue en 1994 de 2 mil 521 pesos, también ha sido inferior en todos los años
siguientes, en 1998, por ejemplo, fue de 2 mil 503 pesos, esto es 0.7 por ciento menor al
de 1994.
También a nivel estatal la aportación en
educación a sido menor. Con excepción de 1997, el monto de los recursos que las
entidades federativas dedican a la educación ha sido menor en todos los años respecto de
la aportación antes de 1994; siguió siendo 22.9 por ciento menor *, cuando con la
federalización de la enseñanza básica iniciada en 1992 se pretendía lo contrario.
*(Datos del Compendio del gasto educativo, SEP, 1998, p. 24).
Necesario, revisar el examen único que se aplica en Zona Metropolitana
La Asociación Mexicana para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (AMECC) considera necesario revisar la pertinencia del examen único
o Concurso de Ingreso a la Educación Media Superior Pública que se aplica en la zona
metropolitana de la ciudad de México, toda vez que su puesta en práctica muestra graves
inconvenientes:
1) Propicia una mayor deserción al asignar a la mayoría de los aspirantes a escuelas y
especialidades que no corresponden a sus intereses; 2) utiliza un instrumento de
evaluación (examen de opción múltiple) que, según se desprende de los propios informes
del Centro Nacional para la Evaluación de la Educación Superior, AC (Ceneval),
sistemáticamente discrimina a las mujeres y los sectores más desprotegidos de la
población; 3) ese tipo de instrumento tampoco es lo suficientemente confiable como para
fincar en sus resultados y a una edad tan temprana (15 años) una asignación de la que va
a depender la vida escolar futura de cientos de miles de jóvenes; 4) la asignación de
miles de estudiantes a escuelas alejadas de sus domicilios genera un desplazamiento diario
de grandes proporciones, con lo que se agravan los problemas de seguridad, ambientales y
de crecimiento del costo económico de la educación.
Por esas razones, la AMECC considera que es el momento adecuado para revisar, con toda
seriedad, la continuación de la aplicación de ese procedimiento de carácter obligatorio
para el ingreso a la educación media superior pública.
La organización hace un llamado a las instituciones y al mismo tiempo solicita la
intervención del gobierno del DF para que, con base en los artículos 3, 11 y 32 de la
Ley General de Educación, convoque a tales instituciones públicas de educación media
superior a una discusión sobre el proceso junto con los actores sociales involucrados,
con el fin de buscar procedimientos más justos y equitativos.