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Revista El Silencio [Sección Opinión, Columna Papel Revolución]

Sistema Educativo en Sinaloa, promotor de ignorancia

·Francisco MORALES·

El sistema educativo en Sinaloa (básico, medio superior y superior), está constituido por una estructura administrativa que determina no sólo el tiempo (hora/trabajo) de los docentes frente a grupo, también los contenidos y aplicación de los planes y programas de estudio que mandan desde el centro para las instituciones educativas; este aparato administrativo forma parte de la estructura del poder ejecutivo, a través de la Secretaría de Educación Pública del Estado, de los grupos de poder en la Universidad Autónoma de Sinaloa y los esquemas lucrativos de las escuelas privadas.El papel de la educación dentro de una sociedad se enmarca en un aspecto fundamental para el ser humano; la apropiación de su propia humanidad, la conciencia en el marco de un determinado devenir histórico - cultural de la sociedad a la cual pertenece. La educación es una actividad social frente a la ignorancia.

La ignorancia en un individuo se manifiesta en el momento en que no tiene los elementos teóricos - conceptuales necesarios para interpretar la realidad, cuando su formación no le permite llevar la información al plano del conocimiento, del saber. Estos aspectos tienen implicaciones en los referentes culturales que definen al lenguaje de una sociedad.

Bajo la premisa de que la educación es una labor social cuyo objetivo primordial es abatir la ignorancia en el ser humano, ésta se debe estructurar entorno a ello, tomando en cuenta que, quienes realizan la tarea fundamental de los distintos niveles educativos, es decir, los maestros, tienen como materia de trabajo la mente humana y su labor es ser un puente entre la información y la formación permitiendo así el desarrollo de la conciencia.

Pero, qué sucede cuando se explica la ignorancia como la falta de habilidades para la «adaptación» o una falta de «maduración biológica» para llegar a puntos preconcebidos de inteligencia o que su solución está en una mezcla ecléctica de tendencias teóricas, entonces nuestro análisis nos lleva a considerar a la ignorancia como el resultado de la falta de un «don» individual, del «destino», de los «elegidos» y no de un sistema educativo que la promueve de forma sistemática. Con ello confunden la disciplina y la obediencia con promoción de aprendizaje; repetir de memoria con conocimiento; y excelencia con sumisión. Preparan así el camino para el grillete mental que es la ignorancia en Sinaloa.

La ignorancia recorre los pasillos del sistema educativo en Sinaloa, expresada en la improvisación e imposición de métodos de enseñanza, el abuso del lenguaje cotidiano en el aula, la carencia de hábitos de lectura entre los profesores, administradores, directores y rectores; la centralización y la simplificación de los planes y programas de estudio al pragmatismo de satisfacer las “necesidades del mercado”, al ¿cómo se hace concretamente las cosas? o en la mera la administración educativa: quitamos esta subsecretaría, ponemos ésta otra.

·La administración de la ignorancia desde la burocracia

Bajo la óptica de la administración educativa, la ignorancia recibe el trato de un fenómeno individual en cada alumno y no una consecuencia del sistema educativo; ante este vacío, surgen más recetas desesperadas para llegar a la excelencia que exige el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en educación: el cierre de las puertas a los jóvenes, restringiendo el ingreso a los alumnos con promedio menor de 8; se expulsa a los indisciplinados, se exige el uniforme, se contrata prefectos, se da más prioridad a las horas nalga en el aula, que a las horas estudio, cobro de cuotas «voluntarias» en nivel básico y aumento de éstas en nivel medio y superior, todo en el ánimo de la «calidad». Sin embargo, la ignorancia es persistente, salta en las herramientas de la excelencia académica: Las estadísticas.

En Sinaloa y México los números son: 250 mil alumnos en educación, con una eficiencia terminal del 50%, un nivel promedio de 4to año de primaria, una inversión en sueldo de forma quincenal de $ 1020,888,500 M/N de maestros a nivel nacional, dos secciones sindicales del SNTE, la 53 y 27 en nivel básico estatal, el Sindicato Universitario (SUNTUAS), todos ellos con más de 20 mil profesores, la estructura de la SEP con 10 mil burócratas en los diversos puesto de la administración, una inversión global en los diversos niveles del 2 al 4% del presupuesto del Estado, apoyos y directrices del Banco Mundial y el Fondo Monetario internacional.

Estos son los números, las estadísticas, la concepción de control - obediencia, de los administradores (directores, inspectores, jefes de departamento, delegados, rectores, etc.).

La burocracia de SEP, la Rectoría de la Universidad y las Escuelas privadas, tiene un margen de control de las diversas actividades de los profesores. Con tiempo anticipado, orientan los criterios de admisión, recurren al chantaje del presupuesto educativo, premian al inmovilismo, la com- plicidad y a los timoratos que repiten el dictado y mantienen callado y en orden al grupo.

De forma vertical se desarrollan y aplican los planes y programas de estudio a nivel nacional, se mandan las circulares y ordenes de clasificación y movilidad de los mentores; se reproduce la burocracia.

La ignorancia es tratada por los administradores de la educación como un número, cuya solución es el manejo de las estadísticas y los esquemas de distribución de responsabilidad, esquemas que se rellenan con pedazos de X ó Y teoría que esté sonando, uno o dos métodos, eso si .mucha práctica y alto grado de vocación… se revuelve todo y ¡ta ta tatán.. tatán!.. reforma educativa o reingeniería.

· Cambiarlo todo para no cambiar nada

En 1989 se nos vendió por el salinismo la idea de la llamada “modernización” educativa en voz de Ernesto Zedillo, entonces secretario de educación, misma que entró por decreto -tras una profunda encuesta dirigida- para desplazar a la tecnología educativa, sus conceptos conductistas y los sistemas que la sustentan (donde el profesor es como cirujano operando con una piedra), y cambiándolo por lo “moderno”… la concepción de descubrimiento, y la inteligencia como sinónimo de adaptación en la óptica Jean Piaget y la Psicología Evolutiva, a pesar de que se demostró en el extranjero, por L. S. Vygotsky (1930) y Jerome Bruner (1970), que esta concepción caía en el reduccionismo e innatismo. Se impulsa después otra reforma en 1994; son ahora con los neopigetianos españoles encabezados por César Coll y su posición ecléctica llamada constructivismo, una amalgama de “constructores” retomando la Pedagogía Crítica con Angel Díaz Barriga, Margarita Panzas, Pablo Latapí, los conceptos curriculares de Stenhouse, las aportaciones de Popper, Imre Lakatos (1978) los conceptos como átomos lógicos de Mankova (1976), el conocimiento privado de Gilbert y Watts (1983), la información y las estructuras teóricas de Morin (1986), la teoría de los constructos personales de Kelly (1955), etc.

En el Sistema Educativo en Sinaloa la preocupación estaá dirigida a los conceptos macros de la administración: modernización, eficiencia, calidad, optimización de recursos, excelencia, valores, los cuales se persiguen de forma vertiginosa para rellenar los criterios, sin comprender que son resultado de un proceso educativo con rumbo y proyecto, que es finalmente de lo cual se carece en el gobierno.

Como resultado directo de esta concepción de los gobernantes, la educa-ción en Sinaloa, se caracteriza por los refritos de esquemas de evaluación, talleres dominicales para enseñar valores, calidad, aplicación de exámenes estándares de evaluación (CENEVAL), cursos para leer el aura y el iris, creatividad, etc., etc., y en los hechos, como lo que se busca son productos y no mejora, se inflan reportes y gráficas de resultados; perdiendo por completo la opor-tunidad de promover la enseñanza y el apren-dizaje, lo cual coloca a los profesores en el nivel de técnicos de la enseñanza, sin criterio psicológico y pedagógico para decidir en torno al proceso de enseñanza y aprendizaje en el aula, engrosando así las filas de quienes administran el analfabetismo funcional y con ello la ignorancia.

Ante este panorama, una pregunta: ¿a quien le sirve la educación en Sinaloa?, lleva necesariamente implicada otras: ¿para qué?, ¿para la cultura?, ¿para la calidad?, ¿para los valores sociales?, ¿para reducir los índices de violencia?, ¿para la negociación de conocimientos des-contextualizados?, ¿para la transición democrática?, ¿para la industria?, ¿para lograr mejores condiciones de vida?, ¿para la formación de la conciencia?, ¿para el aprendizaje?… ¿para qué?…

Finalmente, todo proceso educativo lleva inmerso un fin, y un sistema educativo como el nuestro memorístico y propio de un fósil cultural de los años 30 y 60 en EU, como la tecnología educativa y la psicología evolutiva con su símil indefinido: el constructivismo, cuya única consigna doctrinaria es que todos construimos el conocimiento, nos abofetea reiteradamente con más estadísticas, las del fracaso escolar, las de explicación superficial de los fenómenos del aula, las del reduccionismo. Con estas herramientas teóricas no llegamos a ninguna parte, menos a los puntos enumerados anteriormente, por tanto, una educación como ésta: ¡no nos sirve para nada!, únicamente para promover la ignorancia.

· ¿Puede cambiar la promoción de la ignorancia?

Definitivamente sí, en el momento en que nos demos cuenta que el sistema educativo se sostiene por la inercia, que ya no es posible educar para mediatizar y domesticar la mente; cuando el maestro pase de ser ejecutor de planes y programas de estudio a impulsor de la conciencia, de mentor - repetidor a responsable del proceso de enseñanza aprendizaje y se renuncie a ser objeto de la burocracia, cuando desarrollemos una teoría coherente con nuestra práctica profesional que parta de un análisis histórico - cultural de nuestra realidad local y regional que enfoque a la ignorancia como un mal social y no individual, cuando retomemos el sistema educativo que beneficie la cooperación antes que la competencia.

En tanto en Sinaloa el objetivo sea administrar la ignorancia como un mal necesario e incluso promovido para distinguir a los excelentes y justificar el desempleo de los más como un mal individual, los aspectos administrativos y superficiales seguirán siendo el punto de partida para que los burócratas se expliquen el proceso educativo.

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